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Honduras camino a nuevas elecciones generales en un ambiente de crispación y violencia

16-01-2017 by María N. Domínguez
foto: María N. Domínguez

 

Honduras despidió un 2016 marcado por la violencia, con elevados índices de criminalidad e impunidad en violaciones de los derechos humanos. En un escenario político también crispado, con próximas elecciones generales y la probable reelección del actual mandatario Juan Orlando Hernández, a pesar de la desaprobación popular. El país centroamericano (con una población aproximada de 8.6 millones de habitantes) presenta una de las tasas de homicidios más altas del mundo. 

El territorio hondureño se ha convertido en el lugar más peligroso en todo el mundo particularmente para el trabajo de los defensores medioambientales. Un caso que captó la atención mundial en el 2016 fue el asesinato de la activista medioambiental Berta Cáceres, Premio Medioambiental Goldman 2015. Meses más tarde sería también brutalmente asesinada Lesbia Urquía, compañera de Cáceres y dirigente comunitaria de la misma organización indígena. Casos que posiblemente pasarán a formar parte de la larga lista de asesinatos impunes.

Según la ONG Global Witness, 114 activistas ambientales fueron asesinados en Honduras en la última década. “La violencia se acrecentó con el golpe de estado que hubo contra el presidente Manuel Zelaya Rosales (en 2009), una acción combinada entre (determinadas) fuerzas civiles del país y fuerzas militares. A raíz de ello, la impunidad y la corrupción han hecho que estemos en un estado fallido, prácticamente de ingobernabilidad,” sentenció Tomy Morales, periodista hondureña y defensora de los derechos humanos, en una entrevista que concedió a conSentido, durante su reciente estadía en Holanda, invitada por la organización holandesa Justice and Peace para participar en el programa “Shelter City”.

Encuentro con estudiantes holandeses ©Justice and Peace

Tomy Morales se inició en la defensa de los Derechos Humanos en el año 2009. Entonces, ella al igual que miles de hondureños salieron a las calles de Tegucigalpa a protestar contra el derrocamiento del entonces presidente en funciones Manuel Zelaya, destituido de su cargo y enviado a Costa Rica. Meses más tarde, ante la condena y presión internacional y para evitar sanciones, se pactaría el retorno de Zelaya al país. Al gobierno de facto de Roberto Micheletti (2009), le han sucedido Porfirio Lobo y el actual presidente Juan Orlando Hernández, ambos tildados de ser una continuidad del régimen golpista.

 

Pen Honduras -Ceremonia Premio Periodístico Escribir sin Miedo, 2016

Manuel Zelaya ejecutó cambios sustanciales en el país ¿cómo se justificó el golpe?

Él comenzó a hacer unas pequeñas reformas en donde las y los beneficiados eran las clases mayoritarias del país: las más pobres, más desposeídas, clasificados como grupos vulnerables. Cambios que estaban afectando a las clases pudientes y a los poderes fácticos o sea aquellas personas o grupos que están detrás de todos los gobiernos en Honduras y que se han beneficiado siempre de la situación del país […]. Estas clases dominantes empezaron a “meterle a la gente” por medio de los medios de comunicación que venía el comunismo […].

Hay analistas que dicen que este golpe de estado no se pudo concretar sin la venia de la embajada de los Estados Unidos. Entonces también se ha visto una injerencia extranjera en el país del gobierno estadounidense por medio de su embajada y por medio de las bases militares que están establecidas en Honduras. Hasta ahora se contabilizan 14 bases militares.

Honduras es un punto estratégico en la región.

Eso es algo interesante, somos como un punto geopolítico muy importante para los Estados Unidos porque desde ahí, con esa cantidad de bases que hay y los 251 marines estadounidenses más que llegaron este año, existiera la posibilidad de que puedan utilizar el territorio para atacar otros países. Ya sea con la fuerza militar o como en los años 70 – 80 cuando establecieron “Los Contras” para atacar a los sandinistas en Nicaragua.  

Honduras es un país pequeño pero está considerado como uno de los más violentos de Latinoamérica, ¿cómo es posible esto?

Además del contexto político, tenemos un contexto económico bastante precario, más del 75% de la población está en extrema pobreza. Aunado a esto la gran actividad del narcotráfico en el territorio, las maras y pandillas, el crimen organizado y la delincuencia común. Esto ha hecho que la violencia generalizada en la población sea bastante extrema. Además estan todas las leyes que fueron aprobadas y que afectan directamente a las comunidades campesinas. 

En el 2014 hubo una “avalancha” de leyes aprobadas por el congreso nacional, leyes nocivas para la población. Dentro de ellas 680 concesiones para hidroeléctricas. Cedieron prácticamente los ríos de las comunidades a capital extranjero, combinado en algunos casos con capital nacional, y para la explotación a cielo abierto y para cualquier actividad de extractivismo de los minerales de Honduras. Esto viene a agravar la situación de derechos humanos también. Nosotros tratamos al menos de dar acompañamiento a la mayor cantidad de grupos y comunidades básicamente indígenas. Ellos son los verdaderos defensores del medio ambiente. Ellos están peleando contra un gran sistema que les quiere quitar su hábitat, su forma de vida.

También hablamos de defensores y defensoras de la comunidad de diversidad sexual, ellos se han enfrentado a la discriminación. Hay personas del LGTBI que también han sido asesinadas en el país. Muchos hondureños se encuentran exiliados en diversos países del mundo por la inseguridad que vive el país. Y el mayor violador de derechos humanos que tenemos en Honduras es el mismo estado, es el gobierno porque ellos han creado como una secuela de la doctrina de seguridad nacional que hubo en los 70 y en los 80, en el país. Las mismas prácticas, las mismas estrategias.


Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – OEA.png

¿En qué sentido?

El paramilitarismo. Se ha dado mucho el paramilitarismo y se está dando en los territorios. Las y los defensores de los derechos humanos hemos sido víctimas de vigilancia, de seguimiento, de amenazas, de llamadas telefónicas, intervención telefónica.

¿Has recibido amenazas por tu trabajo?

Yo he recibido llamadas, vigilancia, campañas contra mi persona en redes sociales y medios de comunicación. Y la directora del periódico donde trabajo, ha sufrido una gran persecución […]. Del golpe de estado (2009-2016) hasta la fecha tenemos 65 periodistas asesinados, de los cuales solo dos casos han sido parcialmente investigados. Esto se ha incrementado de una manera exagerada. Otro sector bastante afectado ha sido el de los abogados, hay unos 200 abogados asesinados en este mismo período.

2016 ha sido un año difícil para los defensores de los derechos humanos.

Sí. Nos tocó enterrar hace unos meses a la compañera Bertha Cáceres. Ella hace 15 años, con otras personas, decidió fundar El Concejo Cívico Indígena con el objetivo de  defender los derechos de las comunidades. Bertha ha luchado contra las empresas extractivistas, contra las hidroeléctricas y todo aquello que se considere dañino para la naturaleza, que de una manera u otra nos afecta a todos y todas. Ella había dicho públicamente en medios de comunicación que estaba siendo amenazada. El último proyecto en el que ella estuvo fue la defensa del rio Gualcarque, en Agua Zarca de Rio Blanco. Por su trabajo, recibió cerca de 33 amenazas, lo documentó incluso, tenía medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que nunca se hicieron efectivas en el país.

Para nosotros fue un impacto muy grande el asesinato de la compañera Bertha. Si a pesar del perfil que ella tenía (como activista reconocida internacionalmente) las amenazas se hicieron efectivas, entonces todos los demás estamos en un estado de vulnerabilidad muy grande.

 

Periodista Tomy Morales

Honduras elige nuevo presidente este año, ¿Cuál es el panorama político?

Juan Orlando Hernández debe gobernar hasta 2017 pero ya han empezado a hacer una campaña por la reelección. El lema ahora es convencer a la población de que una reelección es posible. La constitución de la república no lo permite pero se ha apelado a la Corte Suprema de Justicia donde se ha interpuesto un recurso de inconstitucionalidad contra los artículos de la constitución que determinan el período de gobierno en el país. Nosotros decimos que estamos en una dictadura o que ya están todas la piezas necesarias para una nueva dictadura, porque Juan Orlando Hernández ha concentrado todo el poder del estado en el ejecutivo, o sea en su persona.

¿El ex presidente Zelaya se presentará como candidato?

Eso está en debate, porque se decía que si Hernández no se reelegía entonces podían llegar a un consenso […] pero si había reelección entonces habría que ver la posibilidad de tener un líder que pudiera enfrentar a Hernández. Y se considera que la persona que tiene el perfil para poder hacerlo es Manuel Zelaya Rosales, coordinador general del partido Libertad y Refundación (LIBRE), surgido tras el golpe de estado de 2009. La posibilidad sería una alianza de fuerzas para poder enfrentar esa nueva “amenaza de dictadura”.

Estando fuera de tu país, ¿cómo ves Honduras a la distancia?

Creo que día a día pues uno es consciente del país en que vive. Nos gustaría hablar maravillas, porque tenemos un país muy hermoso, tenemos un país muy bonito y hay gente linda en él pero desafortunadamente están todas esas noticias negativas, donde todos los días mueren personas, todos los días hay masacres y hay gente que sufre. Entonces viéndolo desde afuera duele más. Nos duele Honduras, nos duele nuestra gente. La desesperanza de que no podamos cambiar las cosas es bastante difícil de aceptar.     

Tomy Morales forma parte de la Asociación para la Democracia de los Derechos Humanos (Honduras) y escribe para el periódico digital Pasos de Animal Grande.

 

 

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